Adorni obliga a los Milei a tolerar a Bullrich
Manuel Adorni está en una posición tan delicada que su futuro pasó a depender de Patricia Bullrich. La más tenaz opositora dentro del oficialismo a su permanencia en la Jefatura de Gabinete. Bu...
Manuel Adorni está en una posición tan delicada que su futuro pasó a depender de Patricia Bullrich. La más tenaz opositora dentro del oficialismo a su permanencia en la Jefatura de Gabinete. Bullrich es, sin embargo, quien negocia las condiciones para que Adorni se presente en el Senado el 25 de junio. A menos que decida renunciar antes. La debilidad que Adorni les provoca a Karina y a Javier Milei, los obliga a tolerar el desafío a su poder que representa esta paradoja. Sobre todo porque tras sostenerlo cuatro meses, no está claro que la salida de Adorni baste para disipar la desconfianza de los inversores en la frágil institucionalidad argentina.
El riesgo señalado hace una semana por Standard & Poor’s pese a mejorar la calificación de la deuda soberana. Como se empeña en demostrar el caso de Adorni, un tema donde el oficialismo no tiene avances significativos para exhibir. Cada nueva revelación sobre su situación patrimonial vuelve a remarcar la contradicción con la lucha que MIlei se comprometió a librar contra los privilegios de la clase dirigente, sindicados por el Presidente como una fuente de distorsión en el gasto público.
Adorni simboliza en la conversación pública la vigencia de la desigualdad entre la casta y la ciudadanía. Particularmente, frente al ajuste ejecutado por Milei. Casi el 70 por ciento expresa disconformidad con el Gobierno y citan a la corrupción y el desempleo como los principales problemas a resolver. El jefe del Gabinete es un catalizador de esas tensiones que se interponen con el momento promisorio que anticipan las estadísticas. Inflación baja, reservas en alza y promisorios ingresos por minería, gas y petróleo en condiciones de equiparar a los del campo el año que viene.
El desorden desatado por Adorni con las causas donde se lo investiga, volvió más endeble la posición del Gobierno para controlar la designación de más de 200 jueces. Una reforma ambiciosa que aguardaba capitalizar con la designación de Juan Bautista Mahiques pero que derivó en una batalla campal entre árboles genealógicos de la familia judicial. El jefe del Gabinete se convirtió en la excusa que precisaba esa corporación para justificar sus deslices.
En los tribunales circula la versión de que Ariel Lijo pidió ser incluido en la misión argentina reunida en París con el GAFI. Tal vez con la intención de darle un marco a la disputa que mantiene con Mahiques para resolver quién será el próximo Procurador General. El decreto suscripto por Milei y el ministro de Justicia funciona como un guiño. Simplifica la designación de magistrados suprimiendo las molestas audiencias públicas. Pero también a Lijo le interesa garantizar que Tomás Rodríguez Ponte sea designado en el juzgado federal N°2 de Lomas de Zamora. El titular de la Dajudeco fue antes secretario de Lijo. El magistrado que tiene en su poder la causa sobre Adorni. Pero también las de $LIBRA y Andis.
De ser cierta, la solicitud de Lijo es una confirmación de la pérdida de ascendiente sufrida en Comodoro Py con su fallida designación en la Corte que promovió Ricardo Lorenzetti. Algo que Lorenzetti pretende subsanar con la incorporación de Mariano Borinsky y Karina Perilli. El juez de la Cámara de Casación y la vocal del Tribunal Penal Económico N°3 fueron propuestos a Milei por Lorenzetti para cubrir las dos vacantes libres en la Corte.
Borinsky votó en disidencia con Guilermo Yacobucci y Carlos Mahiques cuando la Cámara de Casación Penal rechazó el pedido de Santiago Busaniche para ser excluido de la causa penal donde se investiga su participación en maniobras extorsivas contra empresarios en la provincia de Santa Fe. La Justicia federal de esa provincia investiga si este lobbysta y Héctor Marchi digitaban esas maniobras en combinación con el exjuez federal Marcelo Bailaque y el ex titular del Arca en Santa Fe, Carlos Vaudagna.
La extorsión se llevaba adelante inventando causas judiciales falsas que se cerraban si los extorsionados pagaban un soborno que cobraba el empresario Fernando Whipei. Marchi fue el administrador de la Corte mientras la presidió Lorenzetti. Los fiscales Juan Argibay Molina y Javier Arzubi Calvo notificaron a Marchi y al exministro de Justicia en Santa Fe, Ricardo Silberstein, que están investigando su vinculación con esa causa.
La renuncia que Milei le aceptó el año pasado como juez federal, le evitó a Bailaque ser sometido a juicio político. Bailaque mantuvo inactiva diez años la causa contra Lindor Alvarado, uno de los narcos más peligrosos de la Argentina. Bailaque y Alvarado compartían al mismo contador, Javier Mizzau. Igual que Vaudagna y Whipplei, convertidos en colaboradores arrepentidos en esta causa. La semana pasada, el Consejo de la Magistratura suspendió al juez federal de Rosario, Gastón Salmain. Argibay Molina y Arzubi Calvo intentan determinar si Salmain también actuó en complicidad con esta banda extorsiva.
Hay quienes especulan con una continuidad en esta causa de la disputa que Lorenzetti mantiene con el presidente de la Corte, Horacio Rosatti. Titular, también, del Consejo de la Magistratura que por unanimidad votó la suspensión de Salmain. Si Borinsky y Perilli son designados, Lorenzetti contará con dos aliados para bloquear la eventual reelección de Rosatti como presidente de la Corte. Pero el desorden inducido por Adorni en la Justicia despierta otras insospechadas tentaciones desviacionistas. Es lo que sugiere la declaración de certeza presentada por Diego Barroetaveña. El día después a que se convoque a elecciones para cubrir la representación de jueces y abogados en el Consejo de la Magistratura, el presidente de la Cámara Federal de Casación Penal solicitó al juzgado N°2 en la contencioso y administrativo que confirme o rectifique si puede ser candidato. Barroetaveña representa a los jueces en el Consejo de la Magistratura. La Corte vetó la reelección de sus vocales con el fallo del 16 de diciembre del 2021.
Como ya lo había hecho en la campaña del 2025 con José Luis Espert, Bullrich se diferenció de los Milei al tomar distancia de Adorni. Por eso y pese a ser la jefa, se abstuvo de rechazar con el bloque libertario el pliego como jueza de María Verónica Michelli. Pese a haber sido propuesto al Senado, el Poder Ejecutivo pretendía dilatar su designación por ser la cuñada de Hugo Alconada Mon, el periodista que sigue para La Nación las investigaciones judiciales sobre Adorni y las causas $LIBRA y Andis.
Además de su irrenunciable aspiración de postularse otra vez a la presidencia, Bullrich tiene en Mauricio Macri otro incentivo en este escenario. Igual que a ella, el círculo rojo insta al expresidente a presentarse a elecciones como una alternativa a Milei. Los grupos empresarios que alientan esa opción no tuvieron éxito en lograr que trabajen juntos. Bullrich no tiene objeciones. Macri sí. Desconfía de la senadora. Bullrich admite que no romperá con los Milei para no acrecentar su reputación de aliada díscola.
Bullrich es una urgencia que obliga a Macri a acelerar con Pro. Dispuesto a votar la destitución del jefe del Gabinete si el 25 de junio, además del informe mensual, no responde sobre los escándalos que lo envuelven. Ese fue el acuerdo de Bullrich con la oposición para desactivar la moción de censura en su contra. Bullrich posteó en X por el triunfo de la selección argentina. Pero los tres dedos abiertos en su mano derecha despertaron suspicacias. La presumible alusión a los tres goles a Argelia, se superpone con la universalización de la supuesta comisión pedida por autoridades de la Andis a los proveedores de medicamentos.
Fuente: https://www.lanacion.com.ar/opinion/adorni-obliga-a-los-milei-a-tolerar-a-bullrich-nid19062026/