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De River Phoenix a Heather O’Rourke: ocho estrellas que marcaron a una generación y murieron muy jóvenes

Protagonizaron series que marcaron una época, o fueron parte del elenco de películas taquilleras que con el tiempo se volvieron films de culto y conquistaron al público con su encanto, pero la t...

Protagonizaron series que marcaron una época, o fueron parte del elenco de películas taquilleras que con el tiempo se volvieron films de culto y conquistaron al público con su encanto, pero la tragedia se cruzó en sus vidas y murieron demasiado jóvenes. Del triste final de River Phoenix al trágico accidente de Anton Yelchin, ocho jóvenes promesas que partieron demasiado pronto.

River Phoenix

River tenía solo 23 años cuando murió trágicamente de una sobredosis de drogas en octubre de 1993 en la vereda del The Viper Room, un club nocturno de Los Ángeles ubicado en Sunset Strip propiedad en aquel momento de Johnny Depp. Su hermano menor, Joaquin Phoenix -quien tres días antes había cumplido 19- fue uno de los testigos de la trágica escena. Fue él quien se ocupó de llamar a la ambulancia: “Mi hermano está en el suelo, se ha tomado un Valium. Se va a morir”, fueron sus palabras. Su hermana Rain, quien le hizo respiración boca a boca, y Samantha Mathis, su novia, también fueron parte de la escena.

River Phoenix en Mi mundo privado - Fuente: YouTube

A pesar de su corta edad, River dejó su huella en la industria del entretenimiento después de protagonizar las recordadas películas Cuenta conmigo (1986), Costa Mosquito (1986), Un lugar en ninguna parte (1988) y Mi mundo privado (1991). Su muerte se convirtió en un suceso mediático y marcó a toda una generación.

Cameron Boyce

La noche del 6 de julio de 2019 Cameron Boyce sufrió una convulsión en su casa de Los Ángeles producto de una epilepsia de la cual se estaba tratando. Según publicó Variety en ese momento, el informe del forense del departamento médico de Los Ángeles calificó el fallecimiento del actor como “una muerte súbita inesperada”. “Perdimos a Cameron. Falleció mientras dormía. Sin duda, ahora el mundo está sin una de sus luces más brillantes, pero su espíritu vivirá siempre a través de la bondad y la compasión de todos los que lo conocieron y lo amaron”, informó la familia en un comunicado.

Con un futuro prometedor en el mundo del entretenimiento, Boyce conquistó el corazón del público de Disney con su papel en el programa Jessie, donde interpretó a Luke Ross. También fue parte del elenco de películas como Mirrors, Eagle Eye, Son como niños y Descendientes, donde interpretó a Carlos, el hijo de Cruella de Vil. Su repentina y prematura partida sorprendió a la industria del espectáculo y sus fanáticos, quienes lo lloraron en todo el mundo.

Anton Yelchin

El 19 de junio de 2016, Anton Yelchin estaba en su mejor momento cuando sufrió un accidente que terminó con su vida. El actor ruso—estadounidense que alcanzó la fama con su papel como Pavel Chekov en la serie de películas Star Trek tenía 27 años y estaba a punto de debutar como director con Travis, su ópera prima inspirada en Taxi Driver.

La tragedia lo encontró mientras salía de su casa en Studio City, Los Ángeles, rumbo a un ensayo con su banda. Se subió a su auto, pero recordó que no había revisado el buzón. Bajó para sacar la correspondencia cuando el Jeep Cherokee que dejó encendido rodó marcha atrás: él quedó atrapado entre una columna de ladrillo y la valla de seguridad. Murió por asfixia.

La noticia destruyó a sus padres, quienes demandaron a la compañía automotriz porque, alegaron, el cambio de marchas en la Grand Cherokee 2015 era “defectuoso y estaba mal diseñado y fabricado”. “Anton Yelchin fue aplastado y estuvo vivo por un tiempo, atrapado y asfixiándose hasta la muerte”, decía la demanda que llevó la carátula de “homicidio imprudente y responsabilidad civil por producto defectuoso”.

Aaron Carter

Desde niño, la figura de Aaron Carter estuvo relacionada al mundo de la música. A fines de los 90, apoyado en el éxito de su hermano Nick con los Backstreet Boys, debutó como solista y al poco tiempo logró consolidar una carrera propia.

Pese al éxito, Aaron no solo comenzó a tener conflictos por sus consumos problemáticos, sino que, además, se hicieron públicos sus enfrentamientos familiares. Incluso sus disputas con Nick llegaron hasta la justicia. En septiembre de 2019, en una entrevista en el programa de televisión The Doctors, el músico reveló que padecía esquizofrenia, trastorno bipolar, depresión maníaca y ansiedad. También contó que era adicto a los calmantes y al alcohol.

El cantante de “I Want Candy” fue encontrado muerto a los 34 años por su ama de llaves el 5 de noviembre de 2022. En un primer momento, la causa de su muerte se atribuyó a los efectos del difluoroetano. El informe de la autopsia afirmó que el cantante había quedado incapacitado mientras estaba en la bañera después de resbalarse bajo el agua y ahogarse debido a los efectos de aquellas sustancias. Esa versión no convenció a Melanie Martin, la madre de su hijo, quien presentó una demanda contra médicos y farmacéuticos por negligencia.

Corey Haim

Corey Haim pasó de triunfar en Hollywood a vivir en la calle. Según confió su amigo y colega Corey Feldman, el actor canadiense fue abusado durante un rodaje. Sin la contención familiar necesaria y sin poder afrontar sus fantasmas, Haim desarrolló una fuerte adicción a las drogas y atravesó cuadros de depresión que afectaron su vida tanto personal como profesional.

Durante la década del 90, fue internado en un centro de rehabilitación en 15 oportunidades, estuvo al borde de la muerte por sobredosis en muchas ocasiones y también intentó quitarse la vida. Su situación económica también se deterioró: tuvo dificultades para conseguir trabajo y, en algunos períodos, llegó a vivir en la calle. Si bien en distintos momentos manifestó su intención de recuperarse y retomar su carrera, esos intentos no lograron sostenerse en el tiempo.

El 10 de marzo de 2010, su madre lo encontró sin vida en el departamento que compartían. Tenía 38 años. La autopsia determinó que la causa de muerte fue una neumonía y que previamente había ingerido medicamentos antipsicóticos y ansiolíticos. Tras su muerte, su familia debió vender sus pertenencias para poder afrontar los gastos del funeral.

Gary Coleman

Gary Coleman saltó a la fama gracias a su inolvidable papel como Arnold en la serie estadounidense Blanco y negro. Con sus ácidos comentarios y muecas, se ganó el cariño tanto de los grandes como de los niños. Como consecuencia de una enfermedad congénita, nunca creció más allá del 1,40 metros, característica que se convirtió en su marca registrada, junto a la frase “¿De qué estás hablando, Willys?”, que repetía una y otra vez su personaje.

Durante los ocho años que duró la serie -su estreno fue en 1978-, Coleman participó en películas como On the Right Track y The Kid With the Broken Halo. Esta última fue la inspiración de Hanna-Barbera para producir la serie animada The Gary Coleman Show en 1982. Sin embargo, su fama rápidamente se apagó: tras el rotundo éxito de Arnold, Gary no consiguió superar a su propia creación y su carrera artística empezó a decaer.

Claro ejemplo de lo duro que puede ser para una celebridad la vida luego del éxito, Coleman denunció a sus padres por malversación de fondos, intentó suicidarse dos veces y se declaró en bancarrota, se peleó con la prensa y fue acusado por un fan por haberlo golpeado. Terminó aceptando trabajos como guardia de seguridad de un parque y de una playa de estacionamiento. También fue candidato a gobernador de California en las elecciones de 2003, en las que iba a competir con Arnold Schwarzenegger. El 28 de mayo de 2010, a los 42 años, murió como consecuencia de una hemorragia cerebral.

Brad Renfro

Cuando la fama llegó a su vida por su trabajo en El cliente, la vida de Brad Renfro ya estaba atravesada por el abandono de su padre y el consumo temprano. Criado por su abuela tras la separación de sus padres, comenzó a consumir marihuana a los 9 años y alcohol a los 11. Su debut en la gran pantalla, bajo la dirección de Joel Schumacher y junto con grandes figuras como Susan Sarandon y Tommy Lee Jones, lo posicionó rápidamente como un talento destacado, aunque su vida personal ya mostraba señales de inestabilidad.

Con el paso de los años, su carrera empezó a perder impulso con la misma velocidad con la que sus adicciones se hacían cada vez más graves. Renfro fue arrestado en varias oportunidades por posesión de drogas, conducción bajo sus efectos y otros delitos. Los repetidos ciclos de recaídas se repitieron incluso después de ingresar en varias oportunidades a programas de rehabilitación. Su entorno tampoco logró contenerlo: no tenía vínculo con su hijo, nacido en 2003, y atravesaba una profunda crisis.

El 15 de enero de 2008, Renfro fue encontrado muerto en su departamento de Los Ángeles. Tenía 25 años. La autopsia determinó que la causa de muerte fue una sobredosis de heroína y morfina. Dos semanas más tarde, falleció su abuela, la persona que lo había criado. Su muerte volvió a poner en discusión las condiciones en las que muchos actores infantiles atraviesan la industria y los límites de la exposición a una edad temprana.

Heather O’Rourke

Heather O’Rourke alcanzó la fama mundial cuando era apenas una niña gracias a su papel de Carol Anne en Poltergeist, donde su interpretación y la frase “They’re here!” la convirtieron en un ícono del cine de terror. A partir de ese éxito, desarrolló una intensa carrera en cine y televisión, con participaciones en series populares y varias nominaciones a los premios Young Artist. Su figura quedó fuertemente asociada a la trilogía producida por Steven Spielberg, que la consolidó como una de las actrices infantiles más reconocidas de su generación.

A comienzos de 1987, cuando tenía 11 años, empezó a presentar problemas de salud que fueron diagnosticados de manera errónea. En un primer momento, los médicos atribuyeron sus síntomas a cuadros menores y luego a la enfermedad de Crohn, por lo que recibió tratamientos que no correspondían, incluidas inyecciones de cortisona. Mientras continuaba con su trabajo, incluso durante el rodaje de Poltergeist III, su estado físico se deterioró sin que se detectara la causa real de su cuadro.

El 1° de febrero de 1988, O’Rourke fue internada de urgencia tras sufrir un colapso en su casa. Durante el traslado tuvo un paro cardíaco y, ya en el hospital, los médicos descubrieron que padecía una estenosis congénita del intestino que nunca había sido detectada. Aunque fue sometida a una cirugía de emergencia, desarrolló un shock séptico tras la ruptura intestinal y murió ese mismo día. Tenía 12 años.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/espectaculos/personajes/de-river-phoenix-a-heather-orourke-ocho-estrellas-que-marcaron-a-una-generacion-y-murieron-muy-nid20042026/

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