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Dustin Hoffman recordó en Karlovy-Vary la particular manera en que consiguió el papel de El Graduado

KARLOVY VARY.–A tan sólo un mes de cumplir 89 años, Dustin Hoffman luce impecable y vital: “El placer de hacer lo que hacemos es perder la noción del tiempo”, dijo en una parte de su agrad...

KARLOVY VARY.–A tan sólo un mes de cumplir 89 años, Dustin Hoffman luce impecable y vital: “El placer de hacer lo que hacemos es perder la noción del tiempo”, dijo en una parte de su agradecimiento al recibir el Globo de Cristal por su impactante carrera, coronada por los premios Oscar recibidos por Kramer vs. Kramer (1979) y Rain Man (1988).

Fue el comienzo de una celebración que, a diferencia de muchos festivales que buscan abandonar el glamour, reafirmó al Festival Internacional de Cine de Karlovy-Vary como, probablemente, el encuentro más glamoroso luego del Festival de Cannes, con una alfombra indubitablemente roja poblada de estrellas y rodeada por centenares de fanáticos que buscan un autógrafo o una selfie con “sus” artistas. Así Jesse Eisenberg y Harvey Keitel sumaron sus internacionales figuras a lo más granado del cine del centro de Europa y a los dos galardonados de la noche, Hoffman y Maggie Gyllenhal. Ellos fueron presentados, con su habitual balance entre distinción y humor, por el maestro de ceremonias de la noche, el conductor local Marek Eben, quien se permitió bromear, además, por el resultado de la participación checa en el campeonato de fútbol internacional: “Agradecemos profundamente a nuestra selección su lealtad al festival y su salida, en tiempo y forma, del mundial”, dijo provocando carcajadas sobre el magro resultado que dejó a los checos en las rondas clasificatorias.

Eben, quien cumple en esta edición 30 años realizando las ceremonias del festival, también recordó al fallecido Jiri Bartoska, quien fue presidente del encuentro durante 31 ediciones y que sigue siendo una notoria influencia: “Siempre quiso que viniera Dustin Hoffman”, dijo sobre el sueño cumplido de quien ya no está. Todo había comenzado con una banda que ejecutó el “Feliz cumpleaños!” al festival en el imponente escenario del Thermal para luego pasar a un medley de clásicos del pop de todos los tiempos presentados con el despliegue que ha hecho de las ceremonias del festival checo un evento único en su tipo.

Pero no sería el único recuerdo a la nostalgia, ya que Maggie Gyllenhaal rememoró su paso por la Universidad de Columbia y su visita como estudiante al Divadlo Na Zabradli, donde se presentaba La Gaviota, de Chejov: “Ayer me contaron que el actor que interpretaba a Trigorin era Jiri Bartoska”, dijo con emoción la actriz que un día después presentó como realizadora su reversión al mundo de Mary Shelley con The Bride, una deslumbrante y sustancialmente irregular aproximación a La novia de Frankenstein.

Por su parte, Dustin Hoffman hizo lo propio al presentar al día siguiente nada menos que la copia restaurada de El Graduado, de Mike Nichols y narró divertido cómo obtuvo ese rol fundamental de manera absolutamente accidental: “Estuvo casi dos años buscando a la persona que iba a ser el graduado, y después de dos años estaba dispuesto a decir que no podía hacerse la película. El último día que iba a recibir gente, era mi turno y el de Katherine Ross. Si hubiéramos estado en ese lugar dos años antes, no hubiésemos conseguido el papel”, reflexionó.

Un día después, ese mismo escenario reunía a los directivos del festival de Karlovy Vary con Harvey Keitel, quien fue el encargado de entregar el Globo de Cristal al director de fotografía Robert Richardson, quien agradeció al festival y a quien depositó el premio en sus manos: “Les voy a contar una anécdota. Todo el mundo me decía que tenia que ver una película con Robert De Niro, Calles salvajes. Estaba entusiasmado. Tiempo después, descubrí que ese gran actor que yo creía que era De Niro, era en realidad Harvey Keitel. Sin ánimo de ofender a Bob, somos amigos y es genial, pero Harvey Keitel era simplemente extraordinario”, dijo antes de presentar el documental Robert Richardson: el diablo blanco, que pasa revista a su enorme labor como director de fotografía que aquilata tres premios Oscar por JFK, de Oliver Stone; El Aviador y Hugo, ambas con dirección de Martin Scorsese.

El festival recién se inicia con localidades absolutamente agotadas y una efervescencia en derredor del cine en el cine que envidiarían en varias latitudes. Se vieron hasta el momento pocas de las películas de la Selección Oficial, donde compiten por América Latina la colombiana Cinco años, cuatro meses, dirigida por Esteban Hoyos-García y Juan Miguel Gelacio y la chilena Detrás de la lluvia, de la histórica realizadora Valeria Sarmiento. Pero la Argentina se dio el gusto de presentar la película de apertura: El partido, que rememora el famoso “partido del siglo” entre la Argentina e Inglaterra y que tuvo en Diego Maradona los famosos goles de “La mano de Dios” y “El mejor gol e la historia de los mundiales”, demostrando ante los checos en uno de los festivales más bellos de Europa, la comunión nacional que existe entre fútbol y cine.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/espectaculos/cine/dustin-hoffman-recordo-en-karlovy-vary-la-particular-manera-en-que-consiguio-el-papel-de-el-graduado-nid06072026/

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