El barrio de Miami que recuerda a Manhattan, pero con mar y clima tropical
Hace no mucho, era tierra de ejecutivos de traje que entraban y salían de las torres de bancos, estudios jurídicos y financieras. Por eso se la llamaba la “Wall Street del sur”. Cuando el rel...
Hace no mucho, era tierra de ejecutivos de traje que entraban y salían de las torres de bancos, estudios jurídicos y financieras. Por eso se la llamaba la “Wall Street del sur”. Cuando el reloj marcaba el final de la jornada laboral, el barrio quedaba desierto. Hoy, la postal es muy distinta. Entre rascacielos de vidrio conviven hoteles de diseño, restaurantes de chefs famosos, galerías, centros comerciales de lujo y una intensa vida social que atrae tanto a locales como a viajeros de todo el mundo.
En apenas dos décadas, Brickell pasó de ser un distrito eminentemente corporativo a convertirse en uno de los epicentros del lifestyle de Miami. La transformación no solo cambió el perfil del barrio: también redefinió la manera de vivir y visitar la ciudad, convirtiendo a esta antigua zona financiera en un destino en sí mismo. Es una zona ideal para recorrer a pie y hacer base a pasos del mar pero con espíritu más urbano.
Comer y dormir con estilo en BrickellSus principales ejes son Brickell Avenue, South Miami Avenue y el área de Brickell City Centre, donde conviven restaurantes de autor, rooftops y bares cancheros con hoteles de alta gama; los turistas se entremezclan con runners y jóvenes que recorren las anchas veredas latte en mano y pasean a sus perritos, tan lookeados como ellos.
En plan gourmet, Ockap caviar & cuisine se posiciona como una de las mesas más interesantes de la zona. Con asesoramiento de Ducasse Conseil, la firma fundada por el célebre chef Alain Ducasse, el restaurante gira en torno a un producto estrella: el caviar, presente hasta en los postres.
La propuesta permite disfrutar desde una degustación introductoria hasta un menú de siete pasos, que incluye croquetas, . El ambiente es íntimo y elegante, mientras que la cava presta especial atención a los champagnes, el maridaje perfecto del caviar.
La cocina asiática también tiene un referente destacado en Brickell: Hutong combina tradición y sofisticación con una carta inspirada en las recetas del norte de China.
Su famoso pato laqueado a la pekinesa -preparado durante varios días y cortado junto a la mesa con fuego incluido- comparte protagonismo con dim sum artesanales y dumplings de camarón y trufa y la langosta al estilo Sechuán, con chiles, frijol negro y ajo seco. Los fines de semana, además, ofrece el brunch Bubbles and Bao, una propuesta que se convirtió en un clásico entre locales y turistas.
En plena Brickell Avenue se alza el hotel Brickell Arch, un edificio de 36 pisos y fachada de vidrio arqueada que fue referente de la reconversión del distrito y domina el paisaje urbano con las mejores vistas de la Bahía de Biscayne.
Cerca de las principales atracciones de Brickell y Downtown, el hotel es una muy buena base para explorar la zona. Cuenta con 201 habitaciones y suites, además de piscina, gimnasio, spa, jacuzzi y un restaurante en el piso 25 distinguido con una estrella Michelin: ADRIFT Mare, a cargo del chef David Myers, combina pescados y mariscos frescos, carnes grilladas, pastas y productos de estación, acompañados por una cuidada selección de vinos y cócteles de autor.
Las mejores atraccionesMás que un centro comercial, Brickell City Centre es uno de los símbolos de la transformación del barrio. El complejo reúne más de 46.000 metros cuadrados de tiendas, restaurantes y entretenimiento, con marcas de lujo, propuestas gastronómicas y un cine VIP.
Su diseño contemporáneo incorpora el Climate Ribbon, una innovadora estructura que conecta varias manzanas y ayuda a regular las condiciones ambientales del complejo. El desarrollo integra además residencias, oficinas y el hotel EAST Miami, consolidándose como uno de los nuevos centros de vida urbana de la ciudad.
Quienes prefieren un paseo más relajado encuentran en Mary Brickell Village una alternativa ideal. Este espacio al aire libre reúne restaurantes, cafés, bares y tiendas en un entorno amable para recorrer sin apuro, especialmente al caer la tarde.
Una de las ventajas del barrio es su conexión con Downtown Miami a través del Metromover, el sistema gratuito que une distintos puntos del centro urbano. Gracias a ello es posible combinar la estadía en Brickell con visitas a lugares emblemáticos como Bayside Marketplace, el Kaseya Center, sede del Miami Heat, el Frost Science Museum, Miami Worldcenter o el FIFA Museum.
La experiencia puede completarse con algunas de las nuevas aperturas gastronómicas de Downtown, como Claudie, inspirado en el París de los años veinte, o Amazonico, que combina cocina latinoamericana, coctelería y una ambientación exuberante.