El día que un turba de manifestantes mató a su Primer Ministro y se lo comió
El Año Desastroso ...
El Año Desastroso figura en los libros de historia de los Países Bajos como un periodo turbulento y caótico. Inglaterra, Francia y los obispados de Münster y Colonia habían complotado para atacar en diferentes frentes a las Provincias Unidas de los Países Bajos. Por ese entonces, Johan de Witt, quien ostentaba el título de Gran Pensionario de la Provincia de Holanda y era el hombre más rico de la República, fue señalado como el culpable por las desgracias ocurridas. El nivel de violencia creció a un punto insostenible y en agosto de 1672 la gente lo asesinó. Según los registros históricos, algunos se comieron partes de su cuerpo.
Quién era Johan de WittA mediados del siglo XVII, la República de los Siete Países Bajos (por ese entonces ya independiente del reino de España y que gozaba de un gobierno controlado por la élite y los nobles) concedió en 1653 el título de Gran Pensionario (equivalente a Primer Ministro) a Johan de Witt, un joven de 28 años, adinerado y con contactos en la burguesía.
Para esa época se convirtió en el funcionario público de mayor rango en los Países Bajos y presidente de los Estados de Holanda y Frisia Occidental. De acuerdo al sitio neerlandés que lleva el mismo nombre que De Witt, en los primeros años de gobierno su trabajo resultó con éxito. Supo construir vínculos comerciales con el exterior y contribuyó a fortalecer las arcas estatales.
Es importante recordar que en esos tiempos, la República era un imperio naval; ni Gran Bretaña los superaba. La consolidación de la riqueza y las diferencias políticas con las grandes potencias: Francia, liderada por Luis XIV, e Inglaterra, por Carlos II, la volvieron una amenaza para Europa.
Además de sus contribuciones, De Witt pertenecía al Partido de los Estados, un movimiento político que buscaba mantener el poder de los regentes provinciales y limitar la influencia de la Casa de Orange. En ese período, la unión de países atravesaba el Primer Período sin Estatúderes, lo cual era un punto delicado para los orangistas, que deseaban un papel político y militar significativo para el Príncipe de Orange, quien vivía en Inglaterra.
Año del desastreEn 1672 la República fue atacada por diferentes frentes. En tierra, por Francia y los obispados germanos, y en el mar, por Inglaterra. A la vez, los ciudadanos querían que Guillermo III de Orange tomara el mando político y militar. Era un caldo de cultivo que De Witt ya no podía frenar.
“El pueblo estaba irracional, el gobierno impotente y el país sin salvación”, escribió en una carta el político neerlandés ese mismo año, según el Nationaal Archief. La guerra provocó aumentos de precios y escasez de alimentos. La población empobrecida sufría de hambre y buscaba un chivo expiatorio para toda la miseria. La ira se dirigió contra los regentes.
En febrero, Guillermo II fue nombrado general y estatúder (máxima autoridad política y militar) de Holanda y Zelanda en julio. Como consecuencia, Johan de Witt perdió rápidamente influencia y fue acusado de descuidar el ejército y la defensa nacional.
El 24 de julio, Cornelis de Witt, hermano de Johan, fue arrestado por la Corte de Holanda y encarcelado en la prisión de Gevangenpoort en La Haya. Se le acusó de haber planeado un intento de asesinato contra Guillermo III.
El 4 de agosto, Johan dimitió definitivamente como Gran Pensionario. El 20 de ese mismo mes llega a su fin su carrera política, mientras que el Tribunal de Holanda condenó a Cornelis de Witt al exilio de por vida sin dar explicaciones.
Ante la condena de su hermano, Johan lo visita en Gevangenpoort sin considerar que La Haya era uno de los focos de disturbios más importantes. A la vez que los hermanos se encontraban en la celda, una turba enfurecida se congregaba a las afueras.
Frente a la manifestación masiva, miembros de la milicia, encargados de mantener el orden, se vuelven contra los hermanos y los sacan a rastras. Según una aclaración de National Geographic de la versión neerlandesa, los cuerpos sin vida fueron colgados de la horca basculante del Groene Zoodje, el cadalso de la Corte de Holanda en el Plaats, y descuartizados.
En los archivos y testimonios de ese entonces se mencionó que las partes de los hermanos De Witt fueron vendidas en el mercado como recuerdo y, según dicen, algunos llegaron a comérselas.