La Justicia italiana cerró el caso del polémico indulto a Nicole Minetti y desestimó las denuncias desde Uruguay
ROMA.– El escándalo en torno al indulto presidencial que le fue concedido en febrero pasado a ...
ROMA.– El escándalo en torno al indulto presidencial que le fue concedido en febrero pasado a Nicole Minetti, la organizadora de las fiestas del expremier Silvio Berlusconi y actual novia del empresario multimillonario italiano afincado en Uruguay, Giuseppe Cipriani, parece haber llegado a su fin.
Tras una investigación impulsada a mediados de abril por el propio presidente, Sergio Mattarella –quien concedió el perdón presidencial y alarmado por presuntas irregularidades sacadas a la luz por un diario–, la fiscalía general de Milán dictaminó este miércoles que todo estaba bien. Y que lo que estaban mal eran las notas publicadas por el diario Il Fatto Quotidiano, realizadas en Uruguay y con diversos testimonios, que desataron el revuelo al haber puesto en duda la legitimidad de la decisión presidencial.
La decisión del tribunal“Las investigaciones realizadas demuestran que los hechos publicados en la prensa que dieron origen a esta investigación complementaria no son ciertos, y que no han surgido hechos que contradigan el marco probatorio ya adquirido” en relación con la solicitud de indulto de Nicole Minetti, escribió la fiscal general de Milán, Francesca Nanni, que subrayó que los resultados de los nuevos análisis fueron enviados este miércoles al Ministerio de Justicia.
Así, la fiscalía general confirmó su opinión favorable al indulto otorgado por el presidente Mattarella en febrero, confirmando el cambio de estilo de vida de Minetti y los “motivos humanitarios” vinculados a las graves condiciones de salud de un chico adoptado junto a Cipriani en Uruguay. Exconsejera regional de Lombardía y exhigienista dental de Berlusconi, de 41 años, Minetti fue condenada a 3 años y 11 meses, en dos procesos relacionados con las fiestas del expremier.
Notas impactantes publicadas en abril pasado por Il Fatto Quotidiano habían puesto en duda todo lo anterior, asegurando que la adopción se habría producido en un contexto de lo más turbio y con la chacra “Gin Tonic” de Punta del Este de Cipriani como el escenario de festines muy parecidos a las denominadas “fiestas elegantes” del período en el que Minetti se vio involucrada en el escándalo por “Ruby Robacorazones” que golpeó a Berlusconi.
En un panorama de lo más intrincado, Il Fatto también reveló que en el mismo periodo de mediados de febrero de 2026 en que se firmó el indulto en Roma, la verdadera madre biológica del chico adoptado (María de los Ángeles González Colinet, de 29 años) desapareció en Uruguay, lo que llevó a la policía local a emitir una orden de búsqueda. Esto fue vinculado, además, con la misteriosa muerte de la abogada que había defendido a la familia biológica, Mercedes Nieto, quien fue hallada muerta calcinada en su casa junto a su esposo en 2024. Todos hechos de novela de intriga policial, condimentados con sexo y droga, que fueron ahora desestimados por la justicia.
“No existen denuncias de delitos, procesos judiciales pendientes ni implicación en investigaciones de ningún tipo en Uruguay o España contra Nicole Minetti y Giuseppe Cipriani”, aseguró la fiscalía general de Milán. “Las acusaciones sobre fiestas con drogas y sexo en las que supuestamente participó Nicole Minetti en los últimos años, según declaró una masajista a Il Fatto Quotidiano, son negadas por numerosas declaraciones recogidas durante la investigación de la defensa y por declaraciones hechas a los carabinieri por personas con conocimiento de los hechos. Tampoco se han detectado irregularidades en el proceso de adopción de la menor”, sumó la fiscalía en una larga nota, según reportó ANSA.
Pese a que la masajista uruguaya Graciela Mabel de los Santos Torres, exempleada de Cipriani, en una entrevista con Il Fatto denunció que Minetti “nunca cambió de vida, sino que siguió haciendo lo mismo por lo que había sido condenada en Italia, la incitación a la prostitución” y aseguró haber visto de todo en la chacra de Punta del Este, la fiscalía de Milán no llegó a interrogarla.
“No se llevaron a cabo investigaciones a través de rogatorias internacionales, ya que el tratado de cooperación judicial en materia penal entre Italia y Uruguay, ratificado por la Ley nº 45 del 22 de abril de 2022, tiene por objeto la obtención de pruebas o elementos probatorios durante los procedimientos penales”, explicó.
El escrito de la fiscalía general confirmó, por otro lado, el “grave cuadro sanitario” del menor adoptado, que está siendo tratado en un hospital pediátrico de Boston, “que requiere de la presencia de la madre en ocasión de los controles y terapias”. En otro orden, confirmó el hecho de que Minetti hizo obras de voluntariado en Italia entre 2024 y 2025, “salvo breves períodos en Uruguay”.
Si bien en la opinión pública y en charlas de café seguían reinando dudas, Carlo Giovanardi, exministro de Relaciones Parlamentarias en el segundo gobierno de Berlusconi y responsable de las adopciones internacionales en Italia, se mostró satisfecho: “un vergonzoso capítulo de flagrante violación del interés superior de un menor, el hijo adoptivo de Nicole Minetti, ha llegado a un feliz desenlace”.