Las estaciones de Shell cambian de manos: una empresa suiza ligada a Manzano se queda con el negocio por US$1420 millones
Las estaciones de servicio de Shell cambian de dueño en la Argentina. Mercuria Energy Group, una de las mayores traders de energía del mundo y socia en el país de José Luis Manzano, confirmó h...
Las estaciones de servicio de Shell cambian de dueño en la Argentina. Mercuria Energy Group, una de las mayores traders de energía del mundo y socia en el país de José Luis Manzano, confirmó hoy la compra del 100% de los activos que Raízen opera en el país bajo esa marca: 894 estaciones de servicio, la refinería de Dock Sud, una planta de lubricantes, dos aeroplantas y dos terminales de combustibles. El precio de la transacción asciende a US$1420 millones.
La operación fue anunciada de manera simultánea por Raízen ante la Bolsa de San Pablo y por Mercuria desde su sede en Ginebra. La brasileña necesitaba liquidez para reestructurar una deuda de US$13.240 millones —solo superada en el historial reciente de Brasil por la de la antigua Odebrecht— y tiene urgencia: sus acciones en San Pablo se derrumbaron 70% en 2025. El año pasado ya había vendido sus activos en Paraguay; esta vez el movimiento es de otra escala.
El paquete de activos que cambia de manos incluye la refinería de Dock Sud, en la provincia de Buenos Aires; una planta de lubricantes en la Ciudad de Buenos Aires; dos aeroplantas en Ezeiza y Aeroparque; dos terminales de combustibles en Arroyo Seco y Santa Fe, y la red de 894 estaciones Shell, que representa el 19% del mercado de despacho de combustibles del país, detrás de YPF y por encima de Axion y Puma Energy. El cierre está previsto en el primer semestre de 2027, sujeto a las aprobaciones regulatorias y judiciales correspondientes.
Quién es MercuriaEl comprador no es un actor desconocido en el mercado local. Mercuria Energy Group es uno de los principales grupos independientes de energía y trading de materias primas del mundo. Fundada en Ginebra en 2004 por Marco Dunand y Daniel Jaeggi, opera en más de 50 países y registra ingresos superiores a los US$140.000 millones. Participa en toda la cadena de valor energética: petróleo crudo, productos refinados, gas natural, GNL, energía eléctrica, renovables y metales. En 2014 adquirió la unidad de comercialización de commodities de JP Morgan Chase por US$3500 millones, un movimiento que consolidó su escala global. Sus actividades en América del Sur abarcan desde México y Panamá hasta la Argentina, donde opera activos logísticos además de su participación en Phoenix.
En la Argentina, Mercuria tiene historia. La trader ingresó al país en 2009 bajo el nombre El Trébol y luego se fusionó con Andes Energía —el vehículo del empresario José Luis Manzano— para crear Phoenix Global Resources, la petrolera que produce petróleo no convencional en Río Negro y que fue la primera en hacerlo en esa provincia. Manzano participa con el 6% del capital de Phoenix; Mercuria controla el resto.
Esa sociedad preexistente explica en parte la lógica del consorcio que se consolidó como comprador de los activos Shell: Edenor, la distribuidora eléctrica controlada por Manzano junto a Daniel Vila y Mauricio Filiberti, tendría una participación de entre el 35% y el 40% de la nueva sociedad, aunque no fue informada a la Bolsa de San Pablo.
El grupo dueño de la distribuidora eléctrica ya había presentado una oferta de US$230 millones por la participación estatal en Transener —la empresa que opera el 85% de la red de alta tensión del país— aunque perdió frente a la sociedad Edison Energía-Genneia, que ofreció US$356 millones.
La apuesta tiene una lógica de largo plazo. Edenor ve en la red de estaciones de servicio una plataforma para instalar cargadores de autos eléctricos y paneles solares, dos negocios en los que su expertise como distribuidora eléctrica le daría ventaja natural sobre otros operadores de combustibles. Para Mercuria, la operación amplía su presencia en la región y suma activos de refinación y distribución minorista a una cartera que hasta ahora se concentraba en la producción y el trading.
Para Manzano, si se confirma su participación accionaria, la operación suma refinación y comercialización minorista a un portafolio que no para de crecer y que podría expandirse aún más: es uno de los cinco grupos que hoy se encuentran en proceso de due diligence para quedarse con el 70% de Metrogas que YPF quiere vender, un paquete que podría valer US$560 millones. Los grupos tienen plazo hasta fines de junio para presentar sus ofertas económicas, en un proceso a cargo del economista Daniel Marx.
La salida de Raízen completa un ciclo. La empresa fue creada en 2011 como sociedad al 50% entre la angloholandesa Shell y Cosan, líder en azúcar, etanol y bioenergía. En 2018 tomó el control total de la licencia de las estaciones y de la refinería de Dock Sud. El plan era posicionarse como actor de largo plazo en el mercado local, pero años de congelamiento tarifario, controles cambiarios y restricciones a las importaciones erosionaron la rentabilidad. Las urgencias financieras en Brasil —sus acciones en la Bolsa de San Pablo se derrumbaron 70% en 2025— terminaron de inclinar la balanza. El año pasado, Raízen ya había vendido sus activos en Paraguay. Los fondos netos de la operación local serán destinados a gestionar la estructura de capital del grupo.