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Los dos franceses detrás de las encomiendas “contaminadas” con cocaína, cerca de ir a juicio

Isaac Ben Daoude, un ciudadano francés de 36 años, está alojado en la cárcel de Ezeiza. Cumple prisión preventiva por el intento de contrabando de cocaína desde la Argentina hacia París. Y t...

Isaac Ben Daoude, un ciudadano francés de 36 años, está alojado en la cárcel de Ezeiza. Cumple prisión preventiva por el intento de contrabando de cocaína desde la Argentina hacia París. Y todo indica que continuará preso, por lo menos, hasta un juicio oral y público. En las últimas horas, después de analizar la apelación presentada por su defensa, la Cámara de Nacional en lo Penal Económico confirmó el procesamiento dictato a principios de mes por el juez Marcelo Aguinsky.

Así lo informaron a LA NACION calificadas fuentes judiciales. “En el caso, contrariamente a lo argumentado por la defensa, se advierte que los elementos de prueba incorporados a la causa principal, valorados de manera conjunta de acuerdo con lo expresado por los párrafos que anteceden, constituyen un cuadro probatorio idóneo y suficiente para sustentar, con el alcance exigido por el artículo 306 del Código Procesal Penal de la Nación, la estimación provisoria efectuada por la resolución apelada acerca de la participación culpable del nombrado en los hechos ilícitos supuestos de que se trata”, se sostuvo en una resolución firmada por los jueces Carolina Robiglio y Pablo Bertuzzi.

Daoude no es el único sospechoso preso que tiene la causa. También cumple prisión preventiva en la cárcel de Ezeiza su compatriota Ahmed Adda Belkocir, de 46 años. Pero su procesamiento ya estaba firme porque, como su asistido había admitido su responsabilidad, la defensa no apeló la decisión del juez Aguinsky.

“Reconozco mi participación en los envíos de las encomiendas que son objeto de esta investigación y asumo plenamente la responsabilidad por las decisiones que tomé. No voy a negar aquello que resulta evidente”, había sostenido Belkocir en un escrito presentado durante su declaración indagatoria.

En cambio, también en un escrito, su compatriota había explicado: “Luego de haber podido analizar con mayor tranquilidad las constancias de la causa, conversar con mis abogados defensores y comprender el alcance de la imputación formulada en mi contra, considero necesario brindar mi versión de los hechos a fin de desvirtuar la acusación que se formula en mi contra. Mi intención es colaborar con el esclarecimiento de la verdad, explicar cuál fue realmente mi intervención en los hechos investigados y despejar las confusiones que entiendo se generaron durante la investigación respecto de mi relación con Belkocir”

Y agregó: “Antes de viajar a la República Argentina me desempeñaba como comerciante, dedicado al rubro gastronómico en un establecimiento de comida rápida, actividad que desarrollaba de manera habitual en la ciudad de París. Ese trabajo representaba mi principal fuente de ingresos y me permitió sostener económicamente a mi familia durante los últimos años. Siempre desarrollé actividades laborales lícitas. Nunca tuve participación en organizaciones criminales. Nunca integré asociaciones dedicadas al narcotráfico. Tampoco otras actividades ilícitas. Toda mi vida transcurrió trabajando para mantener a mi esposa y a mis hijos”.

Extraditaron desde Uruguay a dos narcos franceses

En ese escrito, señaló: “Con el paso del tiempo comencé a evaluar la posibilidad de iniciar una nueva etapa de mi vida en la Argentina. Mi intención consistía en instalarme primero yo solo, conseguir una vivienda definitiva, regularizar mi situación migratoria y generar las condiciones necesarias para que posteriormente pudieran venir mi esposa y mis hijos. Ese era el verdadero proyecto que motivó mi viaje. Nunca vine a la con el propósito de desarrollar actividades ilícitas”.

Sobre la relación con su compatriota, Daoude dijo: “No conocía al señor Belkocir antes de viajar a la Argentina. Aproximadamente una semana antes del viaje, fuimos presentados por un amigo en común. Ese amigo sabía que yo había viajado en varias oportunidades a Buenos Aires y como tenía la intención de establecerme definitivamente, entendió que podía ayudar a Ahmed durante sus primeros días en el país. Hasta ese momento, Ahmed era un desconocido para mí. No éramos amigos. No teníamos negocios en común. Nunca habíamos trabajado juntos. Jamás desarrollamos actividad comercial alguna. Nuestra relación comenzó únicamente a partir de esa presentación".

“Como ambos éramos ciudadanos franceses y yo ya conocía un poco el funcionamiento de la ciudad -aseveró-, acepté brindarle ayuda durante sus primeros días para facilitarle su instalación. Esa ayuda consistió únicamente en orientarlo respecto del funcionamiento de Buenos Aires, mostrarle cómo desenvolverse en la ciudad. Fuera de esa ayuda inicial, nunca existió entre nosotros amistad, una sociedad comercial, profesional o económica. Jamás compartimos emprendimientos. Jamás desarrollamos actividades comerciales en conjunto, ni formo parte de una organización dedicada al contrabando de estupefacientes.”

Como informó LA NACION en su momento, los dos ciudadanos franceses están presos en la denominada investigación denominada “Operación Oh là là”, que comenzó el 24 de abril pasado, cuando efectivos de la Dirección General de Aduanas y de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) detectaron un envío sospechoso en el “sector courier” de exportación del Aeropuerto Internacional de Ezeiza.

“Dentro de una caja plástica oculta en la encomienda se encontraron 11 ladrillos de cocaína, acondicionados al vacío y marcados con el símbolo de un escorpión, modalidad característica utilizada por organizaciones criminales para identificar cargamentos. Con un peso total de más de 11 kilos, el valor de los estupefacientes superaba los 165.000 dólares”, informó tras el hallazgo de la droga la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) en un comunicado de prensa. En el despacho se había declarado el envío de paquetes de azúcar.

Se originó una investigación internacional que contó con la cooperación entre la Argentina y Francia y se instrumentó con una entrega vigilada para develar quiénes eran los partícipes de la maniobra de contrabando de droga en la nación europea.

“El destino de comercialización y la clara intención de tráfico que exige el tipo penal bajo análisis, no solo se hallan demostrados por la significativa cantidad y la modalidad de ocultamiento de la sustancia estupefaciente incautada, sino que adquieren certeza objetiva a partir del resultado de la entrega vigilada implementada en autos. Dicho procedimiento, tiene sustento directo en el artículo 11 de la Convención de las Naciones Unidas contra el Tráfico Ilícito de Estupefacientes y Sustancias Sicotrópicas (Viena, 1988), el cual le exige a los estados partes a adoptar las medidas necesarias para permitir el uso adecuado de la entrega vigilada a nivel internacional con el fin de descubrir a las personas implicadas en estos delitos. Así, ello permitió demostrar de forma palmaria la inserción de los imputados en una red de distribución transnacional activa, la cual se encontraba desplegando la fase final del circuito comercial de la mercadería ilícita al momento de concretarse la detención de un involucrado en la ciudad de París”, afirmó el juez Aguinsky cuando procesó a los dos sospechosos que habían sido detenidos en Uruguay y extraditados a la Argentina.

Mientras avanzaba la pesquisa, un segundo envío fue detectado días después en Ezeiza. En esta oportunidad, la cocaína —más de 12 kilos— había sido escondida dentro de un compresor de aire. “Los investigadores advirtieron similitudes entre ambos cargamentos y lograron establecer conexiones entre los sospechosos involucrados”, se agregó en el citado comunicado de prensa.

A fines de mayo pasado, por orden del juez Aguinsky, efectivos de la ARCA y detectives de la PSA allanaron un departamento en Palermo que había sido alquilado por Adda Belkocir. Allí secuestraron otros 12 kilos de cocaína.

Cuando confesó, Belkocir intentó despegar a su compatriota. “Isaac no tuvo ninguna participación en los envíos. No tiene nada que ver con la causa, jamás organizó las encomiendas, nunca decidió su remisión, nunca preparó los paquetes, nunca ingresó a las sucursales de los correos para despacharlos, nunca realizó gestión alguna vinculada con esos envíos. Tampoco conocía el contenido de las encomiendas. Yo nunca le dije que contenían estupefacientes ni le expliqué las actividades que yo estaba llevando adelante”, dijo.

Pero, para la Justicia, las pruebas contradicen a ambos y ahora están cerca del juicio.

“No habiendo sido objetada la acreditación de la materialidad de los hechos, corresponde concluir que el auto de procesamiento dictado respecto de Daoude resulta ajustado a derecho y a las constancias incorporadas actualmente al expediente, y debe ser confirmado”, sostuvieron los camaristas Robiglio y Bertuzzi.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/seguridad/los-dos-franceses-detras-de-las-encomiendas-contaminadas-con-cocaina-cerca-de-ir-a-juicio-nid27072026/

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