Generales Escuchar artículo

Natalie Pérez: su disco más íntimo, sus problemas de autoestima y el hombre que la hizo volver a creer en el amor

“Te doy la bienvenida a mi casa”, dice Natalie Pérez mientras abre las puertas de su intimidad en su quinto álbum de estudio. Un trabajo que marca un nuevo momento artístico en su carrera y ...

“Te doy la bienvenida a mi casa”, dice Natalie Pérez mientras abre las puertas de su intimidad en su quinto álbum de estudio. Un trabajo que marca un nuevo momento artístico en su carrera y que recorre géneros, emociones y experiencias desde una identidad más libre, genuina y sin etiquetas.

Desde hace tiempo, esta actriz —que tiene un largo camino en cine, teatro y televisión— encontró en la música un espacio de exploración, de disfrute y de encuentro consigo misma; “un refugio para contar(se) sin filtros”, como dice ella.

Grabado en vivo con su banda en Elefante Blanco, en Montevideo, y producido por Diego Matturro, este trabajo funciona como una postal de su presente: una etapa atravesada por el amor, la familia, las preguntas sobre el paso del tiempo y la necesidad de habitar su propia verdad sin pedir permiso. “Habla de mis crisis, de lo que me pasa a los 40 años (…) Siento que es una confirmación de quién soy”, contó a LA NACION.

En el plano personal, Natalie también está atravesando un gran momento. Desde hace meses, la artista está en pareja con el productor teatral Tomás Rottemberg, hijo de Carlos Rottemberg y Linda Peretz. “Es un pibe muy simple, sumamente respetuoso y laburador. Creo que coincidimos en el momento perfecto”, dice sobre este “amor” que llegó para salvarla y que, por supuesto, ya tiene su canción.

“Historias personales”

—¿Por qué Casa es el disco más íntimo de tu carrera?

—Siento que es el más íntimo porque lo compuse en mi casa, se grabaron las maquetas en mi casa; después fuimos a un megaestudio a grabar. Aunque creo que todos los discos son íntimos, no hay nada más sincero que un músico componiendo. Estamos abriendo nuestro corazón, nuestra intimidad. Yo siempre conté mis historias en mis canciones, algunas decoradas o con historias de otras personas porque al final todos tenemos los mismos problemas de amor, de soledad, atravesamos las mismas crisis. Casa habla de muchas historias personales, de mis crisis, de lo que me pasa a los 40 años, de las preguntas que me hacen las personas de si me voy a casar o a tener hijos.

—¿Te molesta que te pregunten eso?

—No, yo nunca pienso mal de las personas. Entiendo que muchas veces al preguntar uno no sabe si esa persona tiene un problema de salud y no puede, entonces eso puede incomodar. Pero siempre creo que lo preguntan desde el lado lindo. En la primera canción “La mitad de mi vida” hablo de esto, de las cosas que me están pasando, de que siento que no hice nada y al final hice de todo.

—¿Qué diferencia tiene con tus discos anteriores en cuanto a sonidos?

—Yo creo que es una confirmación de mi estilo. Siempre me dicen: “Hay muchos géneros musicales en tus discos”. Siento una evolución en la melodía, en la escritura, en la musicalidad de las canciones; siento que es una confirmación de quién soy. Tiene canciones muy buenas y más allá de que siempre me muestro muy sincera y real en la música, creo que en este disco se ve esa evolución personal.

—¿Sentís que es el disco más arriesgado de tu carrera?

—Siento que fue el más arriesgado porque fue una apuesta económica jugada y muy grande en cuanto a gente trabajando. Hicimos casi una película; es hermoso el video. La imagen, el sonido, las coreografías... Es una película por mi casa, lo que pasa cuando uno entra a mi casa. El video arranca conmigo abriendo las puertas de mi casa y mostrando a todos los músicos que están ahí trabajando y tocando en vivo. Después muestro situaciones que se vivieron como esta crisis que atravesé o el darme cuenta de que me gusta estar en mi lugar. Hay una canción literalmente escrita para mis padres, que es un rock and roll. La tengo hace mucho tiempo y la puse en el disco porque dije: “Uno en su casa hace lo que quiere entonces ¿por qué no terminar este disco con mis papás bailando?”. A mí siempre me llenó de alegría verlos bailar.

—Sos muy familiera. Siempre compartís esas reuniones multitudinarias con tus abuelos, tus tíos, tus primos...

—Sí, todavía tengo a mis dos abuelos; soy una privilegiada. Comparto mucho con ellos porque siento que es un súper poder. Que mi abuela me espere a comer es maravilloso; me quiero guardar todos esos sabores para siempre; no quiero que se terminen nunca.

—¿Qué dicen ellos de tu música o cuando te ven en una novela o en el teatro?

—Están muy contentos y orgullosos de lo que hago y me acompañan, pero no soy una persona ni que esté cantando en mi casa ni que sea la protagonista de los eventos; para ellos soy su nieta. Yo voy y les compro el pan porque les gusta tener pan en la casa, voy a tomar mate y charlamos de la vida. Cada tanto me preguntan por el trabajo, pero es algo que hago desde tan chica que para ellos es súper normal.

Primeros pasos

-¿Cómo fue que empezaste a trabajar en el medio?

—Le pedí a mi mamá actuar; yo quería estar en una novela. A la vuelta de mi casa había un club de arte donde daban comedia musical, entonces empecé tomando clases ahí. A los castings me llevaban ellos o si estaban muy ocupados (porque trabajaban y estaban mis dos hermanos también), me llevaban mis abuelos, mis tías. Fueron personas muy importantes para que yo pudiera hacer esto que evidentemente me gustaba mucho. A veces para que mis hermanos o primos no se queden solos también los llevaban y de paso les hacían hacer el casting, pero a ellos no les gustaba, se aburrían.

—Definís este álbum como “la foto de este presente”, ¿en qué momento de tu vida te encontrás?

—Justo conocí al amor de mi vida y estoy re contra enamorada. Así como hablo de las inseguridades, de las crisis que atravesé y de cómo las superé, también hablo de celebrar con mis amigos y mi familia la vida porque uno pierde tanto tiempo enroscándose que no valora lo hermoso que tenemos como la salud y estar rodeada de gente que te quiere y que querés; para mí ese es el éxito.

View this post on Instagram

—Sobre todo en este medio donde por ahí cuesta confiar, ¿no?

—Yo creo que pasa en todos los ámbitos. Yo soy muy selectiva con mi círculo íntimo, me cuesta entrar en confianza. Aunque no parezca, soy tímida y no soy de contar mis cosas. Quizá mi forma de canalizar es la música, la composición. Me sirve, me ayuda, me desahoga. Y también pasa algo parecido en quien me escucha. Recibo mensajes de la gente diciendo que mi música los acompaña.

“No encajo”

—Hay una frase que decís que es: “Lo importante no es encajar sino encontrar nuevas formas de hacer y de ser”. ¿Sentís que muchas veces no encajaste en este medio?

—Siento que no encajo en el presente . Como si tuviera que confirmar todo el tiempo lo que hago. A mí me encanta el proceso del disco, componer, hacer shows, pero tener que defender algo que hice es lo que menos me gusta. Así que sí, muchas veces siento que no encajo. Y es raro porque no me gusta la exposición, pero me encanta mi trabajo y el 80 % de las veces mi trabajo es exposición.

—¿Y cómo lo manejás?

—Ay, no sé, como puedo... . Hacer lobby, generar contactos, charlar con la gente para que te conozcan, todo eso me da pánico. Yo tengo que ir a una nota y me pongo nerviosa; y eso que hago notas desde los 13 años. Me da miedo que me pregunten algo que no sé o, a veces, no me siento tan rápida para contestar y me inhibo.

—¿Y qué te pasa con las críticas?

—Trato de pensar que esa persona que me está agrediendo gratis es porque no me está mirando a la cara. Porque después esa misma persona probablemente me pida una foto por la calle. Me apena porque andá a saber los problemas que tiene que está perdiendo el tiempo en criticarme a mí. Aunque reconozco que, cuando estoy mal de autoestima, me regocijo con esos comentarios.

—¿Cómo sería eso?

—Yo soy muy de darme con un caño, soy muy exigente conmigo entonces cuando alguien me critica, digo: “Tiene razón”. Porque cuando estoy enojada conmigo, yo opino igual que esa persona que me está tratando mal. Me resuena ese comentario porque yo también lo pienso en algún lugar de mí.

—¿Hacés terapia?

—Sí, hace dos años. Me encanta, lo disfruto. La verdad es que me hubiese gustado empezar antes.

—¿Llegaste a replantearte en algún momento esta carrera?

—A veces pienso que si estoy remándola tanto quizá éste no sea el camino, quizá tenga que ir para otro lado, pero como tengo algo de rebeldía adentro, después me rehuso. La vida es una sola, esta es la que me tocó y la que elijo la mayoría de las veces. Entonces bajar los brazos no es una posibilidad para mí.

“El amor de mi vida”

—La canción “Amor” (que está dedicada a tu novio) dice: “Justo llegaste para mirarme cuando empezaba a enojarme”. ¿Te sentías muy desilusionada en ese terreno?

—Sí, estuve ocho años sola. O sea, tuve tres novios oficiales y ocho años de soltería antes de que llegara Tomy a mi vida. Había quedado muy enganchada con mi relación anterior y terminar esos vínculos en los que convivís y compartís tantas cosas no es fácil; me costó recuperarme de eso.

—Entonces...

—Conocí un montón de personas en ese tiempo, pero nunca a nadie que me interese o que tenga el mismo deseo que yo entonces ya empezaba a enojarme porque estaba desilusionada. A mí me encanta estar sola y disfruto muchísimo de mis momentos porque no me aburro conmigo. De hecho, todos estos años me ayudaron para conocerme un poco mejor. Pero a mí me encanta compartir. Mi familia me enseñó eso. Mis abuelos están juntos, mis padres están juntos. En algún punto, me sentía vacía y pensaba: “¿Nadie me va a querer?”. Después entendí que la gente no tiene ganas de jugársela. Para estar en pareja hay que ceder en un montón de cosas y tolerar.

—¿Y qué tiene Tomás Rottemberg que te hizo volver a confiar en el amor?

—Voy a contar poco de él porque siempre tuvo un perfil mucho más bajo que el mío, siendo una persona muy conocida en el medio. Lo que me gusta de él es que ya nos conocíamos hace tiempo. Él me había invitado a salir y yo le dije: “No quiero, no puedo. Estoy conociendo a alguien”, así que me esperó cuatro años y eso me encantó. Además, tiene una familia hermosa y es muy simple. Creo que coincidimos en el momento perfecto.

—¿Y por qué ahora le dijiste que sí? ¿Qué cambió en vos?

—En ese momento estaba trabajando mucho más y conociendo a otra persona. Yo tampoco quería que fuera alguien del medio; nunca me gustó eso. Siempre quise alguien que no esté relacionado con mi trabajo. Y después me fue inevitable porque empecé a trabajar con él y bueno, me enamoré . Empezamos a compartir mucho tiempo y me terminé enamorando. Creo que los dos buscamos lo mismo, pero nos encontramos en la misma edad y en el mismo momento de la vida: los dos plantados en el trabajo, con sueños y con ganas. Es un pibe sumamente respetuoso, laburador; tiene todo lo que me gusta. Y como ya estamos grandes los dos, nos pusimos las pilas.

—¿Ya conviven?

—Desde el día cero, te diría. El día que nos besamos no nos separamos nunca más. Amo que me abrace, que me diga “Buen día”.

—¿Cómo te llevás con tus suegros?

—Los adoro a los dos; a toda la familia de Tomás, en realidad. Y Tomy también se lleva muy bien con mi familia, así que estamos re contra ensamblados y la pasamos bárbaro.

“Yo soy la oveja negra”

—Si tuvieras que describir este momento de tu vida con una canción del disco, ¿cuál sería?

—Hay una que se llama “Black Sheep” que me divierte mucho. Aunque parezca que no, yo soy la oveja negra porque siempre hago lo que quiero. Nunca voy a caer en eso de: “Tengo que hacer determinado tipo de canciones para pertenecer a un mundo” o “Tengo que hacer featuring con tal músico porque tiene más números”, no. Y “Black Sheep” habla un poco de eso, de rebelarme contra la industria, contra todos. Yo hago lo que quiero. Es mi disco, es mi casa y aunque piensen que no, soy esta: la que rompe las reglas.

“Energía femenina”

—En esto de rebelarte contra la industria, ¿cómo ves hoy el rol de la mujer, ya sea en la industria musical o audiovisual?

—Me parece un tema profundo para debatir muchísimo porque soy escorpiana y me gusta ir hasta el fondo de las cuestiones y charlar y charlar. Pero siento que la mujer tiene una fuerza que a veces cuando pelea tanto por demostrarla la pierde. No necesitamos hacer demasiado para plantarnos y empoderarnos. Yo siento que siempre tenemos el poder. Cada vez hay más mujeres al frente de todo. Yo intento elegir mujeres para trabajar conmigo; al menos lo más que pueda. Me gusta la energía femenina.

—¿Quiénes son esas referentes femeninas que te inspiran?

—Rosalía está en el número uno de mi lista; la amo y la admiro. Me parece una mujer increíble con un talento espectacular. Es una mina que estudió para esto y se nota. Después me gustan Gloria Estefan, Thalía, Shakira, Natalia Lafourcade, Mon Laferte, Fabi Cantilo, Hilda Lizarazu, La “Negra” Sosa; la verdad es que son muchas.

—¿Se vienen shows para presentar Casa?

—Sí, presento este disco el 27 de agosto en el Teatro Ópera y después vamos a salir de gira por toda la Argentina: Córdoba, Rosario, Mar del Plata.

—¿Qué otros proyectos se vienen para este año por fuera de la música?

—Tengo una serie para el año que viene que me tiene muy entusiasmada. Por mí empezaría a filmar ya, pero hay que esperar. Y voy a hacer, porque soy una amante del teatro, algo los días miércoles. Eso me permite despuntar mi vicio de poder actuar y hacer mis shows los fines de semana. Mechar un poquito la música y la actuación es ideal, así que estoy súper feliz.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/espectaculos/personajes/natalie-perez-su-disco-mas-intimo-sus-problemas-de-autoestima-y-el-hombre-que-la-hizo-volver-a-creer-nid29042026/

Comentarios
Volver arriba