“Pablo te quiere en la tumba”, uno de los mensajes que llevaron al nuevo arresto de Bebote Álvarez
Pablo Alejandro Álvarez, alias Bebote, el exjefe de la barra brava de Independiente, que tenía un museo al lado del estadio Libertadores de América - Ricardo Enrique Bochini, fue detenido y acus...
Pablo Alejandro Álvarez, alias Bebote, el exjefe de la barra brava de Independiente, que tenía un museo al lado del estadio Libertadores de América - Ricardo Enrique Bochini, fue detenido y acusado de formar parte de una banda de narcotraficantes.
Cuando fue apresado en una casa de la localidad de La Reja, en el partido de Moreno, el barrabrava tenía colocada una tobillera electrónica por disposición de un juzgado de Garantías del Departamento Judicial de Avellaneda – Lanús.
Esa tobillera electrónica, según fuentes policiales, no le impidió a Álvarez sumarse a una organización que se dedicaba a traer cocaína desde Bolivia. Otro de los emprendimientos de la banda consistía en comprar éxtasis en España y traer esa droga sintética a la Argentina para comercializar en fiestas de música electrónica y boliches.
Además del exlíder de la barra brava de Independiente fueron apresados otros 14 narcos. Las detenciones se concretaron durante 27 allanamientos realizados por efectivos del Departamento Federal de Investigaciones (DFI) de la Superintendencia de Drogas Peligrosas de la Policía Federal.
“Con el DFI de la Policía Federal Argentina detuvimos al histórico jefe de la barra de Independiente, Bebote Álvarez, acusado de integrar una organización narcocriminal que traficaba drogas de diseño desde España e ingresaba cocaína desde Bolivia”, señaló la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva.
Álvarez fue apresado, en una casa en la localidad de La Reja, en el partido de Moreno. Desde allí, fue trasladado a la Superintendencia de Drogas Peligrosas de la Policía Federal, en Belgrano y Virrey Ceballos. Luego de ser sometido a una revisión médica y a la toma de las huellas dactilares, en medio de un importante operativo de seguridad, fue llevado ante el juez en lo Penal Económico Pablo Yadarola, quien comandó la investigación y le tomó declaración indagatoria.
La investigación que terminó con las detenciones del exjefe de la barra brava de Independiente y los otros 14 narcotraficantes se inició en febrero de este año, a partir del secuestro de una encomienda con dos botellas de aceite que tenían casi 12 litros de éxtasis diluido. Esa droga fue detectada en el aeropuerto internacional de Ezeiza y había sido enviada desde Barcelona.
A partir de la detención del sospechoso que fue a retirar esa encomienda, los investigadores reconstruyeron un cuadro de relaciones que los llevó hasta un búnker de venta de drogas en el complejo habitacional situado en la zona conocida como “los siete puentes”, atrás de la cancha de Independiente, en el partido de Avellaneda. Al cruzar la información de los titulares de los celulares que figuraban en el teléfono del sospechoso que fue a retirar la encomienda, los responsables de la pesquisa encontraron ramificaciones en Salta y en Bolivia.
En esos operativos realizados el 23 de junio pasado en Avellaneda y en Salta, fueron apresados once integrantes de la banda. Además de las detenciones de los sospechosos, los policías secuestraron una serie de celulares, en esos teléfonos figuraban mensajes con Álvarez.
Actualmente, Álvarez estaba con prisión domiciliaria. Había sido detenido el 15 de noviembre pasado en las adyacencias de la cancha de Independiente, en la previa del partido entre el equipo local y Rosario Central, por la última fecha clasificatoria del torneo Clausura.
En ese momento, Álvarez fue acusado por el fiscal Mariano Zitto por “intimidación pública y atentado y resistencia a la autoridad”.
El representante del Ministerio Público fundó la imputación contra Álvarez porque la policía encontró entre los integrantes del grupo Los Diablos Rojos, del que Álvarez formaba parte, una serie de elementos que lo comprometían.
Durante la investigación se determinó que Álvarez había convocado a través de redes a concretar una emboscada contra el grupo comandado por Mario Nadalich y así recuperar el control de la barra brava de Independiente.
Con los antecedentes de Álvarez, las pruebas encontradas durante el operativo que terminó con las detenciones de 200 integrantes de las dos facciones rivales de la barra brava de Independiente, el fiscal Zitto pidió la prisión preventiva para Bebote.
Un juez de Garantías hizo lugar al pedido del representante del Ministerio Público y dispuso que Álvarez siga preso. Pero, a través de sus abogados, Álvarez consiguió que el titular del juzgado de Garantías N° 4 de Avellaneda – Lanús, le concediera el beneficio de la prisión domiciliaria.
El exjefe de la barra brava de Independiente debía cumplir la prisión domiciliaria en la casa situada en La Reja, partido de Moreno. Pero ayer, a las 8.35, las alarmas se activaron cuando Álvarez salió de la vivienda. Fue el momento en que los efectivos de la Policía Federal lo detuvieron y lo llevaron a la Superintendencia de Drogas Peligrosas.
Hasta noviembre pasado, en la previa del partido entre Independiente y Rosario Central, Álvarez estaba en libertad.
En 2019, había sido condenado a tres años y medio de prisión por la tentativa de extorsión ocurrida en diciembre de 2017 contra el director técnico de Independiente, Ariel Holan.
También había sido acusado por formar parte de una asociación ilícita junto con Pablo Moyano y otros dirigentes de Independiente. Álvarez aceptó convertirse en imputado colaborador y declaró contra el exvicepresidente de Independiente. Pero ninguno fue condenado.
Antes de que fueran enemigos, Pablo Moyano y Álvarez eran socios y mantenían vasos comunicantes que permitieron, por ejemplo, echar a Javier Cantero de la presidencia de Independiente. El máximo referente del gremio de Camioneros utilizó al jefe de la barra brava del club de Avellaneda como fuerza de choque para minar el poder de Cantero en la institución y así tomar el poder, en 2014.
Con respecto a la nueva causa judicial que lo llevó a la cárcel, se pudo saber que Álvarez se había sumado recientemente a la organización desbaratada por la Policía Federal. Dicho proceso judicial, cuya instrucción estuvo a cargo del juez Yadarola, puso al descubierto una organización transnacional dedicada al tráfico de drogas, con vínculos en España y Bolivia.
Al analizar los mensajes hallados en los celulares, se habría abonado la sospecha que indicaría que Álvarez formaba parte de la banda como un elemento de choque, que se encargaba de amedrentar a los que no pagaban la droga. Además, se estableció que Álvarez pretendía sumarse a la organización porque se jactaba de que tenía contactos en Bolivia que le permitirían conseguir cocaína.
Además de los mensajes, el vínculo con tres de los integrantes de la banda quedó probado porque esos tres sospechosos figuraban como dueños de la propiedad situada al lado de la cancha de Independiente, en la que funcionaba museo armado por Bebote dedicado al Rojo y un restaurante que se convertía en salón de fiestas.
“Pablo no quiere quedarse afuera de lo de Bolivia. No quiere porque, aparte, no tiene entradas como antes”, expresó uno de los detenidos en uno de los mensajes hallados en un celular, al referirse a la necesidad de Álvarez de formar parte de la organización.
Luego de declarar durante casi tres horas, Álvarez fue trasladado al penal federal de Marcos Paz.
“Tu cabeza es la que quiere Pablo. Fíjate cuánto vas a traer el lunes porque Pablo te quiere en una tumba. Pablo sabe todo y a vos te quiere pegar un tiro y, ahora, Pablo está afuera todos los días. Pide datos. No es lo mismo que cuando estaba preso”, expresaba uno de los integrantes de la banda en un mensaje que le mandó al dueño de un búnker de venta de droga.
En ese mensaje quedó expuesto cómo el nombre de Álvarez era utilizado como elemento para amedrentar a los que no pagaban.
Mientras que en otro mensaje, el sospechoso se refirió a un supuesto malestar del exjefe barrabrava sobre la mala calidad de la cocaína que mandó el proveedor.
“Pablo está molesto porque lo que le llevó no le pegó como la semana pasada, que bajó la calidad no se haga el vivo”, concluyó uno de los integrantes de la banda narco.