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Pasó de Independiente a Racing, fue campeón en 2001 y hoy vive una realidad lejos del fútbol: “Era otra vida”

Martín Vitali, recordado futbolista de destacada trayectoria en el fútbol argentino, transitó una carrera marcada por un cambio de vereda poco común. El defensor, apodado “Pelotín”, debutÃ...

Martín Vitali, recordado futbolista de destacada trayectoria en el fútbol argentino, transitó una carrera marcada por un cambio de vereda poco común. El defensor, apodado “Pelotín”, debutó profesionalmente en Ferro Carril Oeste antes de fichar para Independiente. Su estadía en el club rojo duró apenas un año, período en el cual padeció la falta de pago de sus haberes. Esa situación económica impulsó su salida inmediata hacia Racing, el archirrival histórico.

La transferencia provocó el enojo de la hinchada de Independiente, incidente que Vitali recuerda con claridad. Un niño de diez años le advirtió sobre una emboscada en el Pasaje Corbatta, donde barras del Rojo le exigieron la devolución de la indumentaria del club y la promesa de no besar el escudo de su nueva institución. Según el exjugador en diálogo con LA NACION, él cumplió con el pedido de las prendas al día siguiente.

Vitali integró el plantel de Racing que logró el campeonato en 2001, hito que cortó una racha de 35 años sin títulos locales para La Academia. El equipo, armado con urgencia, encontró en el director técnico Reinaldo “Mostaza” Merlo la pieza clave para optimizar el rendimiento de sus futbolistas. La conquista coincidió con la crisis social, económica y política que azotó a la Argentina a finales de aquel año.

Los jugadores enfrentaron la incertidumbre ante el estallido del país, los saqueos y la instauración del corralito financiero. Vitali confiesa que el grupo sintió temor ante una posible postergación del desenlace deportivo hacia el año siguiente. La consagración llegó finalmente el 27 de diciembre en el estadio José Amalfitani tras un empate contra Vélez Sarsfield. El protagonista describe la experiencia como una burbuja donde el egoísmo deportivo prevaleció sobre el contexto social crítico que atravesaban sus allegados.

Tras su etapa en Racing, Vitali probó suerte en España con las camisetas de Leganés y Getafe. El paso por Getafe resultó complejo ante la falta de respaldo del entrenador. El retorno al fútbol argentino incluyó ciclos en Racing, donde sufrió graves lesiones en su rodilla que derivaron en el desgaste de sus cartílagos por el uso recurrente de infiltraciones. Su trayectoria profesional concluyó en 2010 tras una experiencia en el APOP de Chipre.

El retiro definitivo marcó un quiebre emocional importante, ya que el exfutbolista confiesa la imposibilidad de encontrar una pasión equiparable a la actividad profesional. Su vida dio un giro radical al abandonar el deporte. Vitali se radicó en Trancoso, Brasil, junto a su expareja. Allí gestionó durante seis años un bar con oferta gastronómica asiática, además de participar en la logística de una galería de arte y una casa de decoración: “Era un pueblo chico, lindo, era otra vida”.

Aquella experiencia brasileña significó para él una etapa de tranquilidad absoluta. En el presente, Vitali trabaja junto a su padre en una empresa de desarrollo inmobiliario dedicada al asesoramiento para la construcción de edificios y viviendas en la zona oeste del conurbano bonaerense. A esta labor se suma su gestión comercial en una concesionaria de autos usados donde intermedia en ventas. A los 47 años, Vitali planifica nuevos horizontes comerciales en el país vecino, sin olvidar el cariño del hincha racinguista que aún reconoce su esfuerzo en la obtención del título de 2001.

Este contenido fue producido por un equipo de LA NACION con la asistencia de la IA a partir de un artículo firmado por Federico Marín.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/deportes/paso-de-independiente-a-racing-fue-campeon-en-2001-y-hoy-vive-una-realidad-lejos-del-futbol-era-otra-nid18102026/

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