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Marcelo Alfaro, el galán que sabía disfrutar de la vida

Fue uno de los galanes más sensuales de los 80 y 90 y ganó popularidad en las telenovelas, pero su gran amor fue el teatro. Marcelo Alfaro, cuyo nombre en realidad era Marcelo Vallarino, nació e...

Fue uno de los galanes más sensuales de los 80 y 90 y ganó popularidad en las telenovelas, pero su gran amor fue el teatro. Marcelo Alfaro, cuyo nombre en realidad era Marcelo Vallarino, nació el 12 de febrero de 1953. De muy chico se interesó por el mundo del espectáculo, quizá por ver actuar a su tío Emilio Alfaro, de quien también tomó su apellido. Estudió teatro con Agustín Alezzo y con Alberto Ure, y de esas clases lo recuerda Luisa Kuliok, con quien luego trabajó en Venganza de mujer y Cosecharás tu siembra. “Compartimos con Marcelo las clases con Alezzo. Esos tiempos de los sueños, de acercarnos por primera vez a los grandes textos y confirmar aquel deseo primario de ser actores. Juntos, con Marcelo, Alezzo y un grupo atentísimo de estudiantes, trabajamos una intensa escena de una obra de Bertolt Brecht. ¡Recuerdo inolvidable!”, le cuenta la actriz a LA NACION.

Debutó en televisión con las Trillizas de Oro en María, María y María, en 1980. Y siguió con Esa provinciana, Rompecabezas, El pulpo negro, Amor prohibido, Como la hiedra, Amándote, Amigos son los amigos, Antonella, Mi cuñado, donde conoció a Ricardo Darín y forjaron una gran amistad que duró hasta el día que murió, el 16 de abril de 2012, por culpa de una enfermedad hepática. Ambos participaban del equipo de Los galancitos en la década del 80. Alfaro también hizo Con alma de tango, El amor tiene cara de mujer, Como pan caliente, Archivo negro, De corazón, Chiquititas, Verano del ’98, Mamitas, e interpretó a un terrible villano en Los médicos de hoy, donde aterrorizaba al personaje de Claribel Medina. Además, fue parte de Cuatro amigas, 30/30, Rebelde way, Infieles, Costumbres argentinas, El deseo, Floricienta, Se dice amor, El tiempo no para y Montecristo. El hombre que volvió de la muerte, en el 2007, fue su último trabajo en televisión.

“Fue mi hermano”

Uno de sus grandes amigos fue Jean Pierre Noher, con quien compartió ficciones y obras de teatro. “Fue mi hermano, prácticamente. Nos hicimos muy amigos en el 83 cuando estrenamos La Piaf, la versión que hicimos con Virginia Lago; él hacía de Marcel Cerdán, y yo de Theo Sarapo, su primer gran amor y el último marido. Nos hicimos muy amigos y tengo infinidad de anécdotas, algunas no son contables . Lo extraño todos los días. Marcelo fue alguien muy apasionado por nuestro trabajo que sufría un poco que se lo considerara un galán porque era rubio. Él abarcaba una profundidad muy importante. También tuvimos la posibilidad de que nos dirigiera Gerardo Romano en el living de su casa, cuando hicimos una versión de Posdata: tu gato ha muerto”, le relata Noher a LA NACION.

Y sumó: “Cuando yo estaba haciendo una novela para Telemundo en Miami, en el 93, lo invité y el gran sueño era irnos a Nueva York y lo hicimos. La pasamos muy bien. A él lo confundían con James Caan y así conseguimos una mesa en Sardi’s, el famoso restaurante, después de haber ido a ver el musical El fantasma de la ópera. Era un gran actor además de un gran tipo. Alezzo lo dirigió en La rosa tatuada con Alicia Bruzzo y juntos hicimos Fiebre de heno, dirigidos por China Zorrilla, que también actuó con Lautaro Murúa, Juan Carlos Dual y Carola Reyna. China lo respetaba mucho como actor”.

“Amigos inseparables”

Gerardo Romano lo dirigió en varias oportunidades, entre ellas en A corazón abierto y Sexo, droga y rock and roll. Consultado por LA NACION, Romano recordó a Alfaro: “Conocí a Marcelo cuando yo empezaba a ser actor y la circunstancia nos amigó. Teníamos los mismos gustos, la misma manera de disfrutar del tiempo libre que era ensayando teatro o pasando el tiempo con chicas lindas o haciendo teatro para poder estar con chicas lindas (risas).

Y sumó: “Nos vimos por primera vez cuando le pedí a un director y querido amigo que estaba en Londres, Julio Ordano, que comprara los derechos de Bent. Me acuerdo de que leí esa obra y lloré de la emoción porque estaba excelentemente bien escrita. La produje junto con Roberto Franco, que era el marido de María de los Ángeles Medrano, y me asocié con Daniel Tinayre. Un día, saliendo de la oficina de Pepe Parada, me encontré con Marcelo, que me estaba esperando para decirme que quería ser parte del proyecto. Inmediatamente me sentí acompañado y ahí empezó la amistad. Nos hicimos amigos inseparables, aunque teníamos formaciones diferentes porque yo era abogado, muy deportista y entrenaba. Yo tenía un pasado muy hecho para el ocio, si no más bien rigurosidad y una formación bastante prusiana. Y Marcelo era la contracara; podía prenderse un cigarrillo y fumárselo despacito y disfrutarlo, y si hacía mal, que le hiciera mal. No le importaba".

Además aseguró: “El disfrute era un punto fundamental en su vida. Por ejemplo, llegaba a mi casa, a donde siempre tenía las puertas abiertas y venía todo el tiempo, me saludaba, se sentaba en el living y a los 20 segundos se dormía. Y si lo despertabas, lo hacía de muy buen humor como si nunca se hubiera quedado dormido y la seguía. Fue un muy buen amigo al que quise mucho. Mi compañero de correrías y laburo. También fui muy amigo de su tío Emilio. Fueron años de mucho éxito personal y el éxito genera propuestas y trabajos, y mis amigos ligaban. Y no hay nada más lindo que trabajar con amigos. Si tenía un unipersonal les pedía a ellos que me dirigieran”.

Alfaro fue docente y durante varios años enseñó teatro en la escuela de Reina Reech. En cine se destacó en La guerra del cerdo, Juan que reía, Qué es el otoño, Comedia rota, Contragolpe, Gran Valor en la Facultad de Medicina, Sentimientos: Mirtha de Liniers a Estambul, Nunca estuve en Viena, Dibu 3 La gran aventura, Diario de un nuevo mundo y La demolición, que fue su último trabajo en la pantalla grande.

De perfil bajo, nunca hablaba públicamente de su vida privada, pero durante algunos años fue pareja de Mónica Garimaldi, una de las integrantes del grupo Las primas, y fueron padres de Juan Manuel.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/espectaculos/personajes/marcelo-alfaro-el-galan-que-sabia-disfrutar-de-la-vida-nid03062026/

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