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Rupert Everett, del costo físico que pagó por amoldarse a Hollywood a su reconciliación con Madonna: “Me arruiné”

Los años 90 fueron para ...

Los años 90 fueron para Rupert Everett una época de fama, gloria y excesos. Si bien ya era una figura reconocida del cine británico, el actor alcanzó la popularidad mundial gracias a su papel de confidente en La boda de mi mejor amigo y se convirtió en una de las caras más visibles de Hollywood. Hoy, a los 67 años, el artista repasó los años más turbulentos de su carrera. “Me arruiné”, aseguró al recordar la obsesión que desarrolló por convertirse en el galán musculoso y perfecto que exigía la industria. También habló de su relación con Madonna y realizó una dura autocrítica.

Una obsesión que lo dejó “casi lisiado”

En una extensa entrevista que le ofreció a The Guardian, Everett explicó que gran parte de sus problemas físicos actuales son consecuencia de los esfuerzos que hizo durante décadas para adaptarse al ideal de belleza que imponía Hollywood. “Me arruiné a mí mismo. Ahora casi estoy lisiado por eso”, aseguró. “Nunca me molesté en hacer todas esas cosas, como estiramientos, que eran necesarias para levantar pesas porque los tendones se van tirando cada vez más. Qué aburrido. Yo no hice nada de eso. Así que ahora mi muerte será musculoesquelética, creo”, analizó.

Antes de convertirse en un galán musculoso, Everett recordó que de joven era muy alto, flaco e inseguro. Incluso confesó que llegó a utilizar prótesis musculares debajo de la ropa para aparentar una figura más fuerte tanto en la vida como en sus primeras audiciones. Con el paso del tiempo, reemplazó esos artificios por las largas rutinas de entrenamiento que hoy le pasan factura. “Todo era por vanidad”, reflexionó al mirar hacia atrás. “La vanidad suele ser un sentimiento de profunda inseguridad más que de sentir lo fabuloso que soy”, analizó.

Su vínculo actual con Madonna

Entre las muchas celebridades que pasaron por la vida de Rupert Everett, Madonna ocupó un lugar especial: compartieron pantalla y se hicieron amigos en Una pareja casi perfecta (2000). El vínculo entre ellos no solo trascendió el film sino que, además, se volvió personal. Sin embargo, la amistad atravesó una fuerte crisis después de la publicación de las memorias del actor.

En su libro, Everett incluyó observaciones íntimas sobre varias figuras del espectáculo: contó que Madonna y Julia Roberts olían “levemente a transpiración” y que eso le resultaba atractivo. Cuando la publicación vio la luz, la cantante dejó de hablarle. Con el paso del tiempo, reconoció que muchas veces actuó sin medir las consecuencias de sus palabras, una actitud que terminó afectando relaciones importantes de su vida.

Durante la entrevista con The Guardian, el actor confirmó que finalmente hizo las paces con Madonna. Esa crueldad con la que trató a muchas personas, admitió, también la aplicó con él mismo: se autodefinía como “un monstruo terrible”, “imposible” y “un cabrón”. En una especie de reflexión, Everett explicó que contra ese tipo de actitudes lucha hoy y que le cuesta entender al hombre que alguna vez fue: una persona “atrevida, insistente, poco sincera y letal”.

Al volver a su pasado, Everett también habló de las numerosas relaciones amorosas que mantuvo a lo largo de los años. El actor recordó la época en la que trabajó en cruceros y reveló que entre sus parejas hubo varias celebridades como Susan Sarandon, la actriz francesa Béatrice Dalle y la conductora de televisión Paula Yates. Con esta última mantuvo una relación durante seis años mientras ella seguía casada con Bob Geldof.

La vida de Rupert Everett hoy

Lejos de los excesos que marcaron buena parte de su juventud -fue adicto tanto al sexo como a las drogas y todo lo que le interesaba era su propio placer-, el actor aseguró que su vida hoy es mucho más tranquila: vive en el campo inglés junto a su marido, Henrique, con quien se casó en 2024, y divide su tiempo entre nuevos proyectos profesionales y una vida alejada del ritmo frenético que caracterizó sus años de fama. “Creo que recién ahora me estoy convirtiendo en un adulto”, confesó.

También reflexionó sobre los errores que cometió a lo largo de su vida y la forma en que esos comportamientos afectaron a quienes lo rodeaban. “Creo que era un poco sociópata”, admitió al recordar algunas decisiones del pasado. Sin embargo, lejos de quedarse atrapado en la culpa, aseguró que intenta mirar hacia adelante y valorar el presente: a los 67 años sigue trabajando como actor, escritor y director.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/espectaculos/personajes/rupert-everett-del-costo-fisico-que-pago-por-amoldarse-a-hollywood-a-su-reconciliacion-con-madonna-nid03062026/

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